Los niños, durante la temporada de verano, son los que disfrutan a sus anchas de los días soleados en la playa. Los campamentos familiares, son una forma de esparcimiento natural para los niños. Hasta ahí todo suena a diversión, pero ¿habremos pensado detenidamente que daño puede originar la exposición excesiva al sol en la piel de los más pequeños? Con seguridad no lo hemos pensado. Aquí algunos consejos para seguir.

nino_playa.jpg Antes de nada, debemos ser conscientes que la piel del bebe no es capaz de refrescarse por si misma, por tal motivo hay que mantenerlo retirado del sol y con ropa indicada. Una quemadura accidental es tan peligrosa que podría terminar en una sala de emergencias.

Cuando vayamos a la playa con bebes, o niños pequeños, debemos evitar tenerlos bajo el sol entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde.

Un niño, o un bebe, deben ir a la playa con ropa adecuada, un gorrito para tapar su cabecita y cara del sol, así como, el uso de lentes con protección UV. Los niños se deben acostumbrar desde pequeños a usar este tipo de lentes. Se pueden encontrar modelos infantiles para que se les vea más a la moda.

Antes de salir de casa, se les debe aplicar una crema bloqueadora de sol. Dependiendo del color de piel del niño, debe usarse el factor de protección. En niños de piel muy claro, se debe usar el factor 100+ cada 30 a 40 minutos.

En casa,luego del extenuante día e playa, se deben bañar a los niños con un jabón de glicerina suave, y usar, luego de la ducha una crema hidratante recomendada por el pediatra.

Debemos recordar que lo más valioso que tiene un niño, durante toda su vida,es su piel, y debemos protegerla de cualquier daño y sobre todo de un cáncer de piel.

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